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La pregunta es clara: ¿qué compañía ajena al mundo del motor podría diseñar un coche eléctrico con éxito? La respuesta no es sencilla, sobre todo después de ver el resultado del Ferrari Luce, un vehículo eléctrico diseñado por Jony Ive, exdiseñador de Apple, que ha recibido críticas por su aspecto y prestaciones. Si hasta un gigante tecnológico como Apple, con su enorme capacidad de diseño y recursos, no logró acertar con un EV, ¿quién podría hacerlo mejor? La respuesta podría estar en empresas con habilidades transferibles o una filosofía de producto radicalmente distinta. Desde fabricantes de guitarras hasta gigantes del mueble, pasando por marcas de herramientas o incluso cadenas de supermercados, la lista de candidatos es larga y variopinta. Pero, ¿alguna de ellas lograría crear un coche eléctrico que no termine siendo un desastre?

Fender Guitars: Imagina un coche que parezca sacado de 1953, con un único diseñador californiano firmando cada unidad como si fueran obras de arte, y que se venda como un objeto de coleccionista. La tecnología no avanzaría, pero cada año lanzarían una “reedición” con pequeños cambios cosméticos que justificarían un precio desorbitado. ¿El resultado? Un coche con estilo retro, pero sin innovación real.

IKEA: ¿Un coche práctico, ligeramente subpotenciado, con un diseño divertido, materiales interesantes y opciones de personalización? IKEA podría aplicar su filosofía de diseño funcional y accesible para crear un vehículo sencillo, sin pretensiones de crossover o pickup. El objetivo sería un coche urbano, económico y con un toque escandinavo, pero sin complicaciones técnicas.
Trek y Shimano: Estas dos marcas, especializadas en bicicletas y componentes, podrían revolucionar el mercado de los EVs con su conocimiento en materiales ligeros, aerodinámica y sistemas de propulsión eficientes. Trek domina el carbono y los túneles de viento, mientras que Shimano es experta en transmisiones. La idea sería ofrecer una gama de vehículos desde un modelo básico de aluminio y plástico por 25.000 dólares, hasta una versión premium de fibra de carbono que pesara un 30% menos y costara 50.000 dólares. Además, proponen abrir la primera planta de Trek EV en Dayton, Ohio, la cuna de los hermanos Wright, para revitalizar la ciudad.

DeWalt: ¿Un camión eléctrico pensado para profesionales? DeWalt podría crear un vehículo multiusos con una gran batería que sirviera como fuente de energía portátil para herramientas, almacenamiento inteligente, superficies de trabajo prácticas y sistemas para transportar materiales. El diseño evocaría a los camiones Caterpillar y Tonka, con colores llamativos y una batería compuesta por 200 packs de 60V que se pudieran intercambiar fácilmente.

Bosch: Aunque no es una marca especialmente sexy, Bosch tiene una reputación impecable en componentes para bicicletas eléctricas y herramientas. Su experiencia en sistemas de propulsión y soporte técnico podría traducirse en un EV fiable, con un servicio postventa que realmente funcione. Si algo se estropea, Bosch estaría ahí para solucionarlo, algo que muchos fabricantes de coches no pueden garantizar.

Costco: El gigante del retail podría ser el único capaz de aplicar correctamente el modelo de suscripción a los coches eléctricos. Su EV sería práctico, asequible y fiable, con una garantía que cubriera hasta los errores más absurdos, como echar gasolina en el puerto de carga. Costco promete un producto sin complicaciones, donde la relación calidad-precio sea la prioridad.

Frito Lay: Si pueden diseñar una bolsa de patatas con solo tres ingredientes, ¿por qué no un coche eléctrico sencillo y barato? La idea sería un vehículo básico, sin lujos, pero funcional, como un Slate sin pretensiones de lujo. Un coche para el día a día, sin complicaciones.

Temu: El marketplace chino podría ser el encargado de fabricar el coche eléctrico más barato del mundo, con piezas cuestionables y un precio de 900 dólares. La filosofía sería clara: si el coche es una porquería, no importa porque el coste de pérdida es mínimo. El diseño sería minimalista, con opciones de personalización engañosas y una calidad de construcción dudosa.

Sega: ¿Por qué no un coche inspirado en los arcades de carreras de los 80 y 90? Sega podría recuperar la esencia de sus juegos clásicos y crear un EV con un estilo retro y deportivo, como si saliera directamente de un salón recreativo.

Trump Organization: Un vehículo de lujo encajaría perfectamente en su cartera de productos, que incluye bienes raíces, ropa, educación y hasta criptomonedas. Un EV de alta gama, con un toque de ostentación y exclusividad, sería el complemento ideal para su marca.


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Fuente: Jalopnik (Auto Culture & Tuning)
Source: Jalopnik (Auto Culture & Tuning) (jalopnik.com)